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jueves, 29 de septiembre de 2011

Anocheciendo con música triste

No se puede ir a caminar con el corazón roto y una colección de canciones tristes, al atardecer y que se te vaya haciendo de noche. Mientras acompasas el paso la canción de Alfonsina, O mar o Nessun Dorma puede hacerte más trizas los maltrechos pedazos. Menos mal que cuando la noche es casi cerrada y aparece una ligera luna en creciente, brillando en su delgadez, algo parece que anima el alma y una sonrisa, no tan vertical como la de la luna, asoma tímida entre la melancolía.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Inspirándome...

En las sábanas quedaron los últimos brotes
que las palabras se llevaron y agostaron.
Si me quieres, hazlo por entero,
no reniegues de mis miedos, mis ausencias
y la vida que escondo tras la mirada.
No me niegues las caricias que merezco,
ni los gestos, ni las dudas...
Si no me quieres no te quedes aquí,
no escribas historias de olvidos
o vidas de desencuentros.
No basta soñarme a medias
o querer sentir mis alas,
has de avivar el fuego,
la esencia que anida en mi alma.
Si no eres capaz o no quieres,
olvida que navegaste a la deriva
por un mar de olas tranquilas
que no supiste entender.
Este mar se mueve solo
aunque nadie nade en él.

miércoles, 4 de mayo de 2011

47


Bien vale la excusa de un cumpleaños para venir aquí y escribir. En realidad vuelvo a este hogar perdido entre nubes porque tengo las emociones a ras de alma. Me ha entrado de pronto un bombazo de sentimientos que no se exactamente si estoy muy feliz o soy muy desgraciada.

Me ha escrito mi hija mayor en un comentario sobre la foto que ilustra esta entrada:

"Adorablee! Tienes la misma sonrisa que ahora, igual de bonita :)"

Me parece tan bonito lo que me ha dicho... que me deshago en lágrimas de emoción. Y estoy cansada de echarle la culpa a las hormonas, ¡me emociono y ya está! y es que por otro lado desearía unas palabras parecidas de otras personas que no se si no las sienten o las ocultan negando sentimientos. Y recuerdas esa máxima que hay que grabarse a fuego: "aprende a no esperar nada".
Los 46 han sido muy intensos, muchos cambios, ilusiones nuevas, amores. Los 47 vienen repletos también de esperanza y algo de miedo, ese terror ancestral por algo horrible que pueda pasar ahora que se es feliz. Y deseo, por un lado, que alguien o algo me proteja como cuando eres niña pero se que siempre, de todo, he salido por mí misma y ahora será igual.
47 es un bonito número...
(Si no escribo... ¡reviento!)

jueves, 16 de septiembre de 2010

Sensible y bella

Una queridísima amiga (esas que llamamos del alma), me ha dicho que soy, entre otras múltiples cualidades (ejem), sensible y bella. Que lo soy absolutamente por dentro pero, y ahí está la pega, hemos llegado a la conclusión de que aprovecho todo tipo de maneras para boicotearme por fuera.
Y es que en algún momento de mi vida interioricé la idea de que "el que me quiera me querrá tal cual soy", y eso no es malo en sí mismo pero me impide cuidarme como debería. No está mal que una esté curvilínea pero cuando las curvas sobrepasan unas medidas y, sobre todo, incide en la salud y la buena forma... hay que recapacitar y aprender "de nuevas" que antes de que alguien te quiera o no, la que se debe querer es una misma.
Conclusión: debo descansar más, respirar, comer mejor, ejercicio y... siempre... pensamiento positivo.

jueves, 17 de junio de 2010

Desvaríos

Construyes tu mirada con ladrillos de indiferencia
mientras en mi corazón los muros cercan la esperanza.

A veces se me ocurren versos sueltos, frases inconclusas o hasta párrafos infinitos. Es horrible la dejadez, la pereza o el miedo. Los segundos pasan (inexorables) y no somos conscientes de la gran maravilla que es respirar o que las musas susurren versos que se quedan en el olvido.

Me pierdo en el oscuro pozo de tu ausencia
y mis manos rememoran las caricias imaginadas.

Cuando no hay rumbo perderse en la nada es fácil, menos mal que nos queda la escritura.

domingo, 9 de mayo de 2010

Los 46

Llegaron ya, aunque llevaba como dos meses antes asimilándolo. Me pasa siempre igual, empiezo a pensar en la nueva edad antes de que llegue, así que si me preguntan en ese impasse siempre dudo.
Es un bonito número 4 + 6 = 10 = 1 + 0 = 1. Es como un comienzo y sí, tiene mucho de eso. Si todo va bien, en septiembre estaré matriculada en la universidad (la UNED). 28 años más tarde de cuando tuve la oportunidad. Pero todo llega en su momento, entonces no había nada que me entusiasmara, o bien me entusiasmaba todo. Ahora, más o menos, tengo una vida resuelta y me puedo permitir el lujo de perderme en los libros para encontrarme a mí misma. En un principio no llevaba idea de sacar la carrera pero luego me dije que es bueno tener metas y una de las mías podría ser un título.
Me hace ilusión y por otro lado le tengo terror. Nadie me exige nada, no le debo nada pero yo misma me comprometo y me desilusiono si no alcanzo mis propias expectativas.
Pero hoy no quería hablar de mi edad. Empecé a escribir esta entrada justo el día de mi cumpleaños pero la dejé ahí porque era un escribir por escribir. Y es que tengo la necesidad imperiosa de coger el teclado y lanzarme pero me busco excusas para ir dejándolo. Quien me lea habitualmente sabe que no es la primera vez que lo digo. Sigue siendo la puñetera exigencia la que me rompe el goce por la escritura, si hay algo que no sale bonito rozando la perfección lo descarto. ¿Será que en el fondo escribo para que me lean? será... :)

miércoles, 24 de febrero de 2010

Soy un maldito número primo

Y mientras al otro lado de la pared se oye al vecino roncar a pierna suelta, me he decidido, por fin, a escribir en esta bitácora tan olvidada.
Acabo de terminar "La soledad de los números primos" de Paolo Giordano (un chico muy majo a juzgar por las fotos, la verdad) me atrajo hace tiempo ya el resumen que se hacía en contraportada y ese símil entre números primos y relaciones personales. Encontré el párrafo donde lo cuenta el autor y lo quiero poner aquí:

"En primer curso de la universidad había estudiado ciertos números primos más especiales que el resto, y a los que los matemáticos llaman primos gemelos: son parejas de primos sucesivos, o mejor, casi sucesivos, ya que entre ellos siempre hay un número par que les impide ir realmente unidos, como el 11 y el 13, el 17 y el 19, el 41 y el 43. Si se tiene paciencia y se sigue contando, se descubre que dichas parejas aparecen cada vez con menos frecuencia. Lo que encontramos son números primos aislados, como perdidos en ese espacio silencioso y rítmico hecho de cifras, y uno tiene la angustiosa sensación de que las parejas halladas anteriormente no son sino hechos fortuitos, y que el verdadero destino de los números primos es quedarse solos. Pero cuando, ya cansados de contar, nos disponemos a dejarlo, topamos de pronto con otros dos gemelos estrechamente unidos. Es convencimiento general entre los matemáticos que, por muy atrás que quede la última pareja, siempre acabará apareciendo otra, aunque hasta ese momento nadie pueda predecir dónde.
Mattia pensaba que él y Alice eran eso, dos primos gemelos solos y perdidos, próximos pero nunca juntos."

Creo que soy un número primo, muy lejano, que encontró su gemelo pero que se empeñó en hacer operaciones con números pares. Voy a intentar hacer una ecuación de segundo grado con un resultado que tienda a infinito, mientras hallo la cuadratura del círculo.

viernes, 13 de noviembre de 2009

La ciudad no es para mí

Cada vez estoy más convencida de que vivir en la ciudad no es lo mío. Voy pocas veces y cuando no tengo más remedio. Hay ocasiones en las que me siento más fuera de ese mundo, más lejana de ese barullo de personas que no saludan, de miradas que huyen y conversaciones ajenas.
Cuando esta tarde mi hija se tuvo que marchar y me quedé sola en el asfalto, no se si fue la ausencia de esta criatura que tanto echo de menos, o simplemente ese ir y venir de gente desconocida.
La noche se me echó encima con una luz extraña, sin estrellas y fui a coger mi autobús, de vuelta a lo conocido y a las farolas que dejan ver los astros.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Siempre que alguien me dice que estoy más delgada aprovecho para atiborrarme de comida. Hay algún resorte en alguna parte de mi ser que me impide sentirme bien conmigo misma, es una forma de autocastigo. ¿Cómo hemos consentido aprender a autoflagelarnos?

domingo, 30 de agosto de 2009

El pepino y el dolor de cabeza


Estaba pelando unos pepinos para hacerme una ensalada y, de pronto, recordé cómo mi madre se pone siempre los extremos en las sienes. Se que alivian el dolor de cabeza y, aunque no sea ahora el caso, he repetido el gesto.
Son detalles que vas recordando conforme te vas haciendo mayor, antes, en la vorágine de la adolescencia o cuando los niños pequeños, el trabajo, los amores o cualquier otra cosa, nos reclaman atención no nos llega a la mente.
También la recuerdo leyendo novelas de amor o tarareando "ese toro enamorado de la luna". Mis padres se van haciendo muy mayores, el cerebro de mi madre va perdiendo facultades a la par que su corazón se va dulcificando y temo terriblemente el momento de las ausencias...
Carpe diem, disfrutemos de las personas que mas queremos cuando las tenemos

miércoles, 27 de mayo de 2009

Hace un momento me dormí en el sofá. No es viernes, no era más de medianoche... el cansancio acumulado, la tensión, los madrugones, los nervios pasados hicieron por fin mella y ahora que ya se acabó el inglés, el piano, el yoga... y este domingo la Comunión (sí mi hija pequeña va a hacer la 1ª Comunión), mi cuerpo toma posesión de mi ser y me pide descanso.
Tengo una pila inmensa de libros y revistas por leer pero también unas ganas tremendas de seguir aprendiendo y terminar las hojas del workbook que se quedaron por hacer, ese curso de Vaugham que empecé hace tiempo. En fin... que se acaban unas cosas pero quiero hacer otras.
I can do it :)

viernes, 8 de mayo de 2009

Leve lluvia bajo las nubes con luna discreta al fondo

Hace un momento salí a darle de comer a la perra. Caía una leve lluvia y su olor se mezclaba con el de la hierba recién cortada. La luna se escondía o la escondían. El sábado es luna llena y yo ando dudando si irme o no a Barcelona.
Se respira poesía, la siento. A veces pienso que tengo los versos amordazados, ¿qué fuerza es la que no los deja en libertad? ¿qué impide el vuelo de las palabras?.
Hoy la noche no me deja ir a soñar.

jueves, 30 de abril de 2009

¿Debilidades?


A mediodía... bueno, yo llamo mediodía las 3 de la tarde, cuando llego a casa después de la dura jornada de trabajo, y mientras termino de hacer la comida y charlo con los niños sobre qué ha sucedido este día en el instituto, o qué ha dicho qué a quién, solemos sentarnos frente al televisor con nuestro menú del día y ver algún programa chorras.
Durante muchos años, cuando los niños eran pequeños y yo comía sola, veía "Saber y Ganar", era (soy) una gran forofa. Siempre me han gustado los programas concurso culturales, te suben la autoestima en ocasiones o te dejan en la miseria, pero siempre aprendes algo (¡ah! "El tiempo es oro" con Constantino).
Pero cuando ya nuestras conversaciones eran más abundantes, opté por buscar algo ligero que acompañase esas charlas. Y el año pasado comenzamos a ver "Fama".
Tengo una amiga que siempre me pone de ejemplo de espécimen raro mezcla de cultureta con friki de andar por casa. Y es que en su día me enganché a "Gran Hermano" (ya hace años que no lo sigo). Otros años hemos seguido OT (más bien a Risto) y el año pasado y este optamos por "Fama".
Esta noche ha sido la gran final y ha ganado nuestro favorito: Sergi.
Me apetecía contar mis "debilidades" y lo bien que me lo paso discutiendo con mis hijos quién nos gusta y a quien "odiamos". Nos reímos mucho y eso es, a fin de cuentas, lo que importa.
Eso no quita para que otras veces hablemos sobre el racismo, las tribus urbanas, música o literatura.
Mañana voy a estar muerta de sueño y me encontraré la oficina pintada de gris. A nadie parece importarle el lugar donde pasamos un tercio de nuestra vida. Al menos mi mesa parece un patio cordobés con tanta maceta.

jueves, 8 de enero de 2009

Feliz 2009

Una siempre puede encontrar el lado positivo de todo. Y es que no me puedo quejar: en lugar de engordar, he perdido ya 3 kilos; sigo una dieta sin obligación y no me apetecen los dulces ni la mayonesa; me paso el día en la cama; todo el mundo me cuida; veo la televisión que me da la gana; tengo una sauna natural bajo el edredón; no voy a trabajar; me hacen el desayuno, la comida y la cena; no tengo mocos, ni toso, ni me duele la garganta... Que sí, que la gripe con fiebre de 39 para arriba y dolores articules tiene sus ventajas.
Llevo 10 días así, febril y sintiendo mi cuerpo como si me hubieran propinado una paliza. Igual a simple vista no parece una buena manera de comenzar el año, pero lo veo yo como una limpieza física que me reportará beneficios a largo plazo. Eso no quita (al margen del jocoso primer párrafo) para que lo haya pasado bastante mal.
Y nada... que estoy contenta con el 2008 y esperanzada con el 2009 a pesar del horror en Congo, Somalia o Gaza. A los Reyes Magos les pedí salud y Paz.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Calendario Escolar

Antes de que comience el otoño lleno de actividades, de pocos momentos para el ocio o el descanso, donde los dias languidecen más temprano. Antes de que el stress de madre trabajadora me pese una vez más... quiero confesar que, pese al tremendo calor y ahogo, me gusta el verano, sus siestas, estar trabajando cuando todos se marchan de vacaciones, leer, leer y leer...
Y estoy feliz con mis hijos y esas conversaciones que ya vamos teniendo donde todos nos comprendemos más, donde puedo expresar mi tristeza o mi contento, o en las que vamos aprendiendo juntos todos a una. Son tan tan preciosos... siento ya que las "semillitas" son hermosos y jóvenes árboles frutales.
Y yo ando un poco extraña, para variar...

domingo, 24 de agosto de 2008

Sola en casa



Fin de semana sola en casa, ¡ya tocaba!. Añoraba ya las tardes de tele y sofá, de siesta, de coladas, lecturas y simplemente no hacer nada. Partidazo de baloncesto a la mañana, nostalgia de aquella noche que también me quedé a ver el partido de la plata; el "madrugón" en domingo me ha costado perderme la clausura de los juegos por la siesta pero bueno...
En breve las lecturas (sigo con Murakami "Al sur de la frontera, al oeste del Sol") irán acompañadas de unas gafas muy vistosas que abren la veda al paso del tiempo por mi persona. No han sido las pequeñas arruguitas en los ojos, ni el "todo cae", ni los kilos de más... han sido mis ojos los que primero se han cansado, pero poquito, eso sí... no para alarmarse. ¡Además!, ¿quién teme la debacle física teniendo 21 años según la wii fit?

viernes, 1 de agosto de 2008

Calor

Llevamos días, al fin, de verano. Mucho calor durante las horas de sol, y ahora, una pequeña brisa se cuela por las ventanas abiertas de par en par.
Hoy me regalé un objeto material tras el que andaba hace tiempo. Me da un poco de miedo, me lanzo a gastar en estos tiempos de crisis pero confío en que la suerte me seguirá yendo de cara.
Y los días se suceden y no los siento como que se perdieran, sino que se colocan de manera hermosa, como un árbol frondoso con hojas diferentes.
Y sí, ahora hace más viento fresco y creo que ya me puedo dormir.

lunes, 28 de julio de 2008

Belleza cruel


Tengo una amiga que es rapsoda y con la que me queda pendiente llorar juntas, llorar largo y con abrazos la muerte de su hermana. Me ha dejado un libro de poemas de Ángela Figuera Aymerich, de entre todos he sentido mío este:

BELLEZA CRUEL

Dadme un espeso corazón de barro,
dadme unos ojos de diamante enjuto,
boca de amianto, congeladas venas,
duras espaldas que acaricie el aire.
Quiero dormir a gusto cada noche.
Quiero cantar a estilo de jilguero.
Quiero vivir y amar sin que me pese
ese saber y oír y darme cuenta;
este mirar a diario de hito en hito
todo el revés atroz de la medalla.
Quiero reír al sol sin que me asombre
que este existir de balde, sobreviva,
con tanta muerte suelta por las calles.

Quiero cruzar alegre entre la gente
sin que me cause miedo la mirada
de los que labran tierra golpe a golpe,
de los que roen tiempo palmo a palmo,
de los que llenan pozos gota a gota.

Porque es lo cierto que me da vergüenza,
que se me para el pulso y la sonrisa
cuando contemplo el rostro y el vestido
de tantos hombres con el miedo al hombro,
de tantos hombres con el hambre a cuestas,
de tantas frentes con la piel quemada
por la escondida rabia de la sangre.

Porque es lo cierto que me asusta verme
las manos limpias persiguiendo a tontas
mis mariposas de papel o versos.
Porque es lo cierto que empecé cantando
para poner a salvo mis juguetes,
pero ahora estoy aquí mordiendo el polvo,
y me confieso y pido a los que pasan
que me perdonen pronto tantas cosas.

Que me perdonen esta miel tan dulce
sobre los labios, y el silencio noble
de mis almohadas, y mi Dios tan fácil
y este llorar con arte y preceptiva
penas de quita y pon prefabricadas.

Que me perdonen todos este lujo,
este tremendo lujo de ir hallando
tanta belleza en tierra, mar y cielo,
tanta belleza devorada a solas,
tanta belleza cruel, tanta belleza.

Y es que tenía olvidadas las lecturas a corazón abierto y ese sentir hermoso de las palabras cuando están bien puestas.
Llevo un verano de relax, de ejercicios en la wii con puesta a punto (¡tengo 27 años físicos!), de idas y venidas de niños, de orden en la casa y por extensión en mi vida. Estoy feliz conmigo misma, veré que esto dure también en otoño e invierno.

viernes, 4 de julio de 2008

Aterrizaje forzoso


Massolit Books, un maravilloso café-tetería-librería en Cracovia

Dejé mi relato por tierras checas, y ya en Viena me dejé llevar por la marabunta de personas siguiendo el fútbol. Taparon y estropearon con sus enormes carteles algunos de los más emblemáticos edificios (¡jo! con la colección de fotos a ladrillos que he confeccionado). Aún así nos dejaron los palacios y sus jardines para nuestro solaz y disfrute. El tiempo cambió a peor para algunos, a mejor para mí, que no me importó que me cayera algo de la tormenta que mojó a los futbolistas españoles y rusos.
Un viaje fantástico. Todos lo disfrutamos y, aunque cansados, satisfechos de nuestros paseos, la comida, las risas, las bromas y esa maravillosa compañía de los "hosteles" por los que pasamos.
Y al llegar... un cubo de verano caliente encima. Los niños que empiezan a repartirse entre los padres, algunos días de soledad que, francamente, necesitaba, y un trabajo al que le trato de buscar entusiasmo, consiguiéndolo a veces.
Ya es definitivo: quiero imperiosamente aprender a hablar inglés, entenderlo lo voy entendiendo pero a la hora de contestar me sale el castellano a borbotones. No hay problema, es cuestión de machacar y machacar o repetir y repetir que dice "Vaughan" (método que voy a seguir a ver si consigue algo más que todos los anteriores). Hasta en un momento de delirium pensé que podría hacer un Erasmus como mi sobrina, dentro de unos años, claro... porque primero tendría que hacer el curso de acceso y luego una carrera universitaria, y con lo que me va a costar decidirme por alguna...
También quiero poner orden en la casa, limpiar, airear y todas esas cosas que se hacen en el verano (¿o era en primavera?). Todavía recuerdo, allá por mis años mozos, cuando llegaban estas fechas y todo el mundo blanqueaba las fachadas, pintaba las macetas y sacaba los geranios al sol.
Hmmm... me esperan lecturas y siestas. Pese al calor, reconozco que el verano también me gusta.