martes, 10 de julio de 2012

Un rinconcillo

En los yacimientos de Atapuerca hay un rincón que nada tiene que ver con la evolución humana o qué comía el homo antecessor. Bajo el andamio de "Gran Dolina" hay un grifo del que sale agua con la que normalmente nos lavamos las manos, antes del almuerzo o al acabar la jornada. Unas grandes calcitas, colocadas alrededor, impiden que se formen charcos de agua, pero se ha creado un pequeño ecosistema donde viven insectos varios y, lo más bonito de todo, una variedad fantástica de mariposas de varios colores y tamaños. Las he visto negras, amarillas, naranjas, blancas... A las 3 de la tarde el sol acaricia este lugar y se produce un momento mágico bellísimo.