jueves, 5 de julio de 2012

Atapuerca. Cuarto día

Cuarto día (¿ya?). Desde un ordenador de la Residencia. Muy buen día, con mejor humor, con más ganas y mejor trabajo. No hay nada como trabajar con constancia. El cuadro ya está bastante aceptable y tengo más maña con el destornillador y el martillo (aquí nada de paletín). ¿Había dicho que la gente aquí es estupenda? pues eso...
Aunque el día salió que casi iba a llover (de ahí mi dolor de cabeza de ayer, que parezco un reloj de esos de fraile que adivinaba el tiempo que iba a hacer) al final se ha quedado en un día fresquito pero ideal para excavar. Siguieron las visitas y las fotos pero al final te acostumbras y tu sigues a lo tuyo.
En lavado de huesos sigo enterándome de la dieta del hombre que vivía hace 350.000 años por esos lares (homo heidelbergensis) y preguntas y más preguntas que surgen a cada momento.
Los paseos por Burgos, tranquilos, mañana viernes es posible que hagamos un exceso y vayamos todos de juerguilla por ahí.
Bueno... y poco más por hoy que voy a intentar leer un rato, si es que puedo, que a la tercera hoja ya caigo rendida jeje.