lunes, 23 de junio de 2008

Praga



Sí, es la ciudad hermosa que contaban. Sus calles empedradas, sus edificios... Pero se ha perdido el encanto, las ordas de turistas, las tiendas de recuerdos donde se escucha música latina... Lo que me encantó de Cracovia aquí creo que lo han perdido. Pero nos queda ciudad para ver y en un momento de la tarde de ayer, nos refrescaron con el toque de una flauta travesera, un oboe y una guitarra española; les acompañaba también el sonido del agua de una fuente. Nos sigue gustando pararnos con la gente que anima y da sabor a estas calles.
El calor era tan sofocante como el de España y esta noche una orquesta de timbales me despertó a las cuatro de la mañana. De verdad que aquí las tormentas suenan como si las tocaran desde un teatro de acústica insuperable.

2 navegantes:

Lucinda dijo...

Querida, no sabía que habías vuelto... ¿por qué no me lo dijiste, bandida?

Cobre dijo...

Dios mio, cómo me gustaría ser tu en ese momento concreto, o el tío q está tumbado en la fuente mientras (me ha parecido ver) le acarician el pelo... ay!

Sigue disfrutando del viaje, y no pares de contarnos cosas, q yo en mis descansos estudiantiles me asomo para ver q nuevas nos traes ;)

Un besazo!!