viernes, 29 de agosto de 2008

En bici

Creo que aprendí a ir en bici el verano que cumplía mi primera comunión. Por aquel entonces te regalaban una bicicleta, era de los obsequios más valiosos, no como ahora que cuando llega el día no se sabe qué regalar porque ya lo tienen todo. La mía fue blanca, una BH, y la usé durante años por toda clase de caminos y calles. Me enseñó a utilizarla mi padre y luego lo ha seguido haciendo con todos sus nietos.
Ayer mi hija pequeña dió su primer paseo. El año pasado le quitamos las ruedas pequeñas pero no se atrevió casi a cogerla. Este año ha partido de ella la idea de lanzarse a las dos ruedas y mi padre, con 80 años, le ha ayudado a dar el empujón. También ha sido su primera caída, y hasta la segunda, pero solo le falta acostarse en la cama con su bici rosa de princesas.
Quiere que demos paseos juntas ¡lo estoy deseando!

miércoles, 27 de agosto de 2008

Me exaspero

Noticias como esta, me provocan subida de tensión y bastante sensación de vergüenza. ¿Cómo va a querer cualquier gobierno que la identificación de las víctimas de un suceso no se practique con celeridad? ¿acaso recuerda el Sr. Rajoy algún que otro accidente (Yak-42)?.
Es lamentable todo este asunto y cómo aprovechan algunos personajes para estar en el candelero. Que dejen trabajar al personal que investiga y que dejen ya también de tanto detalle escabroso que a nadie nos importa, que se pongan en el lugar de los familiares de las víctimas a ver que tal les parece todo.
¡Indignante!

domingo, 24 de agosto de 2008

Sola en casa



Fin de semana sola en casa, ¡ya tocaba!. Añoraba ya las tardes de tele y sofá, de siesta, de coladas, lecturas y simplemente no hacer nada. Partidazo de baloncesto a la mañana, nostalgia de aquella noche que también me quedé a ver el partido de la plata; el "madrugón" en domingo me ha costado perderme la clausura de los juegos por la siesta pero bueno...
En breve las lecturas (sigo con Murakami "Al sur de la frontera, al oeste del Sol") irán acompañadas de unas gafas muy vistosas que abren la veda al paso del tiempo por mi persona. No han sido las pequeñas arruguitas en los ojos, ni el "todo cae", ni los kilos de más... han sido mis ojos los que primero se han cansado, pero poquito, eso sí... no para alarmarse. ¡Además!, ¿quién teme la debacle física teniendo 21 años según la wii fit?

miércoles, 6 de agosto de 2008

Otra vez la censura

Hay mundos que no saben vivir y disfrutar...


viernes, 1 de agosto de 2008

Calor

Llevamos días, al fin, de verano. Mucho calor durante las horas de sol, y ahora, una pequeña brisa se cuela por las ventanas abiertas de par en par.
Hoy me regalé un objeto material tras el que andaba hace tiempo. Me da un poco de miedo, me lanzo a gastar en estos tiempos de crisis pero confío en que la suerte me seguirá yendo de cara.
Y los días se suceden y no los siento como que se perdieran, sino que se colocan de manera hermosa, como un árbol frondoso con hojas diferentes.
Y sí, ahora hace más viento fresco y creo que ya me puedo dormir.

lunes, 28 de julio de 2008

Belleza cruel


Tengo una amiga que es rapsoda y con la que me queda pendiente llorar juntas, llorar largo y con abrazos la muerte de su hermana. Me ha dejado un libro de poemas de Ángela Figuera Aymerich, de entre todos he sentido mío este:

BELLEZA CRUEL

Dadme un espeso corazón de barro,
dadme unos ojos de diamante enjuto,
boca de amianto, congeladas venas,
duras espaldas que acaricie el aire.
Quiero dormir a gusto cada noche.
Quiero cantar a estilo de jilguero.
Quiero vivir y amar sin que me pese
ese saber y oír y darme cuenta;
este mirar a diario de hito en hito
todo el revés atroz de la medalla.
Quiero reír al sol sin que me asombre
que este existir de balde, sobreviva,
con tanta muerte suelta por las calles.

Quiero cruzar alegre entre la gente
sin que me cause miedo la mirada
de los que labran tierra golpe a golpe,
de los que roen tiempo palmo a palmo,
de los que llenan pozos gota a gota.

Porque es lo cierto que me da vergüenza,
que se me para el pulso y la sonrisa
cuando contemplo el rostro y el vestido
de tantos hombres con el miedo al hombro,
de tantos hombres con el hambre a cuestas,
de tantas frentes con la piel quemada
por la escondida rabia de la sangre.

Porque es lo cierto que me asusta verme
las manos limpias persiguiendo a tontas
mis mariposas de papel o versos.
Porque es lo cierto que empecé cantando
para poner a salvo mis juguetes,
pero ahora estoy aquí mordiendo el polvo,
y me confieso y pido a los que pasan
que me perdonen pronto tantas cosas.

Que me perdonen esta miel tan dulce
sobre los labios, y el silencio noble
de mis almohadas, y mi Dios tan fácil
y este llorar con arte y preceptiva
penas de quita y pon prefabricadas.

Que me perdonen todos este lujo,
este tremendo lujo de ir hallando
tanta belleza en tierra, mar y cielo,
tanta belleza devorada a solas,
tanta belleza cruel, tanta belleza.

Y es que tenía olvidadas las lecturas a corazón abierto y ese sentir hermoso de las palabras cuando están bien puestas.
Llevo un verano de relax, de ejercicios en la wii con puesta a punto (¡tengo 27 años físicos!), de idas y venidas de niños, de orden en la casa y por extensión en mi vida. Estoy feliz conmigo misma, veré que esto dure también en otoño e invierno.

lunes, 21 de julio de 2008

Norwegian Wood



Acabo de terminar "Tokio blues. Norwegian wood". De nuevo Murakami me ha envuelto con sus letras. Esta vez la magia ha sido distinta, una historia más real, más cercana. Un tanto amarga y triste.
Siempre que leemos algo no podemos evitar adaptarlo a nuestras vidas, si hay una historia de amor la vivimos a través de nuestras vivencias; si hay piel y caricias sentimos las manos que nos han tocado alguna vez y nos han hecho vibrar.
En un momento dado, el protagonista habla de como se da cuerda todos los días para así seguir viviendo, pero los domingos no, esos días, los que más se viven... no se da cuerda.
Luego, hacia el final, escribe sobre las cartas y yo, que las guardo todas, no he podido por más que darle la razón:
"Las cartas no son más que un trozo de papel. Aunque se quemen, en el corazón queda lo que tiene que quedar; por más que las guardes, lo que no debe quedar desaparece".
Creo que va siendo hora ya de que haga limpieza y tire cuanto ya hace tiempo ni siquiera miro. Hace unos días hice limpieza de armario, es el momento de limpiar algo más. No queda sitio para nada más si voy acumulando.
También curiosamente he encontrado un pasaje que me hizo dudar de quién copió a quién. Escribe Murakami:
"-Has de pensar que la vida es como una caja de galletas.
Negué con la cabeza y la miré.
-Quizás es culpa mía -le dije- pero a veces no te sigo.
-¿Verdad que en una caja siempre hay galletas que te gustan y galletas que no? Primero siempre te comes las que te gustan y al final sólo quedan las que no le gustan a nadie.
Cuando las cosas no van bien siempre pienso esto: Cuando me acabe estas todo irá mejor. La vida es como una caja de galletas."

Murakami lo escribió en 1987, la novela en la que se basa la película Forrest Gump (1994) en 1985, pero parece ser que Winston Groom decía "Ser un idiota no es como una caja de chocolates", así que alguno de los guionistas debió leer "Tokio blues" ¿no?